De Peor a Mejor | Las Películas de Pixar

Fundado hace más de tres décadas y con casi 25 años estrenando largometrajes (de los que ya puede presumir de tener más de 20), el estudio de animación Pixar ha creado un legado único, no solo por ser pionero, sino por contar con una filmografía cercana a la perfección. Por lo tanto, cumpliendo con el estreno su vigésimo primer film y su primera cuarta parte, Toy Story 4, sonaba adecuado celebrar la trayectoria de este estudio tan querido. ¿La mejor manera de hacerlo? Comprar su cine y ver dónde se encuentra su mejor trabajo. Suena poco amigable para tratarse de la celebración de un estudio, pero teniendo en cuenta la calidad desplegada aquí, todo se resume a un festejo y una labor algo compleja.

No, no es fácil ordenar esta serie de cintas, pero ahí está la magia de Pixar. De hecho, los invito a proponer sus propias listas. Pero ahora, sin más que agregar, me toca a mí, así que comencemos.

21) Cars 2 (2011)

Todavía recuerdo la gran decepción alrededor de la oferta de Pixar en 2011. Cars 2 suponía ser otra secuela de calidad, que se estrenaba luego de Up y Toy Story 3, que proponía una parodia al cine de espías y que seguía a la menor pero sólida Cars. Se ha repetida una y otra vez, para muchos, Cars es una de las manchas en el curriculum de Pixar, sin embargo, no es nada mediocre, al menos nada al nivel de esta secuela.

Incluso si propone esa mencionada parodia, Cars 2 es demasiado extensa, demasiado burda y demasiado aburrida para ser disfrutable. ¿Es cine para niños? Sí, pero no por eso merece perdón, dado que su predecesora encontró la forma de dar un buen relato y mensaje sin abaratar todo a su alrededor. Solo su animación sorprende, pero para 2011, Pixar ya había establecido eso como una costumbre.

20) Un Gran Dinosaurio (2015)

2015 fue un año interesante para Pixar. Era un año de regreso tras su falta de propuestas en 2014 y eran los primeros 12 meses en los que pretendía lanzar dos películas, no solo una. Ahora, más no supuso el doble de calidad, y junto a la fantástica Intensa-Mente, terminamos recibiendo Un Gran Dinosaurio, aventura original y de memorable animación, pero también un asunto monótono. Trayendo consigo a un protagonista poco memorable y un espíritu extraño para la filmografía de Pixar, la película quedó en el olvido. De hecho, hasta el día de hoy es el mayor fracaso económico en esta colección de cintas, y eso no es ninguna sorpresa.

19) Valiente (2012)

Hermosa animación dónde cada rulo de la protagonista era un espectáculo, dónde nos encontrábamos con la primera princesa de Pixar (una tradición de Disney), con una heroína fuerte y, bueno, valiente. Desde afuera todo estaba alineado para que Valiente propusiera un regreso triunfal, pero el argumento no quedó a juego con la expectativa. Hasta el día de hoy creo que el film tiene diversos fuertes, es solo que el relato no le hace justicia a todo el potencial. Pero bueno, al menos nos dejó al personaje de Merida, así como una de las victorias más injustas en la carrera por el Oscar a Mejor Animación. Supongo que eso es reseñable.

18) Cars 3 (2017)

Creo que Pixar escuchó las críticas encima de Cars 2, porque la inevitable tercera entrega de esta franquicia infantil supo regresar a las bases y los mensajes adecuados. No hay nada particularmente genial sobre Cars 3sin embargo, propone una continuación acorde a lo enseñado en su primera entrega, siguiendo al protagonista original y dándole una conclusión coherente a su relato. Una conclusión bastante interesante para tratarse de una serie muy apuntada al público infantil. Solo por eso, esta tercera parte adquiere una forma digna que la coloca en un balance positivo, uno bastante más acorde con lo que suele ser una secuela en Pixar.

17) Cars (2006)

Lo dije y lo diré de nuevo, muchos creen que Cars es la primera y única mancha en el historial de Pixar, y puedo darles la razón a cierta medida. Sí, cuando 2006 nos dejó esta aventura acerca de autos parlantes con ojos, dientes y hasta lengua, la diferencia en calidades era notoria. No, aquí no estaba la profundidad de Toy Story Buscando a Nemo, ahora, hasta yo me sorprendí cuando estos autos parlantes supieron entregar un relato sentido, de mensajes positivos, aprendizaje y eventuales recompensas.

No hay nada que la separe de ser una película apuntada a los más jóvenes, pero justamente, pensando en ello, resulta un film muy acorde para esos espectadores. Por una parte, es cierto que Pixar puede presentar mejores paquetes o ideas, aunque también creo que Cars es uno de los ejemplos que explica que el estudio es capaz de construir calidad con cualquier cosa. Si hablamos de continuaciones, el estándar no se mantiene, ahora, esta primera entrega es una película de animación sólida.

16) Buscando a Dory (2016)

La primera en una seguidilla de secuelas, Buscando a Dory tenía mucho prestigio que mantener y quedó corta. Solo que eso tampoco significa que hablemos de una continuación insulsa o inútil. En verdad, tiene sus momentos, tiene su humor y, lo mejor, es capaz de cambiar el foco central con coherencia. Dory pasa a ser la protagonista, y a diferencia de Cars 2, que quiso poner a Mate en el centro, el cambio aquí tiene razón de ser. Es una buena oferta de Pixar, una secuela más que decente y un producto superior a varias animaciones de otros estudios, no obstante, es un caso que no explica su necesidad. Con todo dicho, parada junto a la genialidad de su predecesora, Buscando a Dory tiene problemas para justiciar su existencia y eso la deja un poco de lado.

15) Bichos (1998)

Antes de sugerir sus múltiples ventajas, no puedo esquivar el hecho de que Bichos no envejeció bien. Probablemente irá a peor, pero eso no evita que disfrutemos de esta versión animada y paródica de un western básico. Está claro que su envejecido aspecto es lo que dificulta su repetición hoy en día, pero en su momento supuso un nuevo paso para la animación 3D, creando un mundo lleno de personajes memorables y particularmente coloridos. Además, entre esos personajes, Bichos fue capaz de introducir al villano más amenazante en la colección Pixar, lo que ya cementa su legado. Un villano doblado por Kevin Spacey, pero bueno…

14) Los Increíbles 2 (2018)

Con todo lo que diré de ella, puede que suene raro que esté dónde esté, sin embargo, Los Increíbles 2 tiene varios puntos a favor. En calidad, no cabe duda de que esta secuela no se acerca a la maravillosa creatividad y dicha de la primera entrega. Es un caso que puede sonar similar al de Buscando a Dory, pero hay una diferencia. Mejor, peor, o simplemente entretenida como superproducción, esta continuación es un producto que siempre suena bienvenido porque, de por sí, la primera Increíbles siempre había sido la única película de Pixar con verdaderas razones para continuar. Mirando todo como una franquicia de superhéroes, algo en auge hoy en día, se trata de una segunda parte digna, llena de acción y de respuesta a los eternos pedidos del público.

13) Monsters University (2013)

Si pienso en la mencionada seguidilla de continuaciones de Pixar, en la que sumo a Buscando a Dory, Los Increíbles 2 y Monsters University, la tercera es la más lograda. Por una parte, realmente se acerca a la calidad de su predecesora, por otra, ofrece un acercamiento completamente distinto a su universo. Es una precuela que sabe forjar su amistad protagonista, que no tiene miedo de dar un mensaje agridulce y que ofrece gran comedia alrededor de su ambiente universitario. También es una de las piezas más entretenidas de Pixar, sin demasiado peso emocional y con una animación de detalle asombroso. Rodeada de cine más pesado, la simpleza es Monsters University es refrescante.

12) Monsters Inc. (2001)

La franquicia de Toy Story, la serie insignia de Pixar, es un clásico animado a base de una excelente idea. Ahora, si debo ser justo y vuelvo a los inicios, creo que Monsters Inc. es dueña de una visión aun más creativa. Un mundo dónde los monstruos en el armario son una realidad y requieren de los gritos de los niños para darle energía a su propia ciudad. A quien voy a engañar, es un universo perfecto, uno que además prosigue a proponer un relato excelente que aprovecha su creatividad y roza la primera de varias crestas sentimentales en Pixar.

11) Toy Story 2 (1999)

Una animación superior, un argumento más enérgico y una mejorada dosis de comedia son los culpables de que Toy Story 2 sea una continuación tan bienvenida. Con el concepto establecido, la secuela prosigue a forjar una aventura de rescate más directa, que encuentra huecos para varios agregados emocionales a través de nuevos personajes y detalles. Es difícil creer que Toy Story 2 estaba ideada para ser lanzada en el mercado domestico. De haberse quedado con esa estrategia, sin duda se hubiera convertido en el mejor estreno domestico de la historia. Es puro disfrute, y la mejor segunda parte en Pixar.

10) Toy Story 4 (2019)

En lo referido a continuaciones innecesarias, Toy Story 4 debe estar en la cima de la lista. Aun así, Pixar sabía que había un prestigio por defender aquí, por lo que empezaron esta cuarta entrega con varios objetivos. Con una animación que ya es injustamente perfecta, este aparente final para la franquicia propone razones para volver a juntarnos con los protagonistas, presenta excelentes personajes nuevos e indaga un poco más en la condición del juguete con vida. El legendario Woody concluye su desarrollo aquí, pero no es la única virtud, ya que todo el film se beneficia del perfeccionado poder de narración de Pixar y de una comedia constantemente memorable.

9) Intensa-Mente (2015)

Si hablamos de ideas, Intensa-Mente tiene que tener una de las mejores en el libro de Pixar, pero como ya ha quedado demostrado con otras propuestas, aquí tenemos otro producto creativo reforzado con una perfecta historia. La aventura desplegada no solo es emocional, sino que juega constantemente con su imaginación y su confiable fabrica de guiños cómicos. Es una animación simple y a la vez compleja, una que encuentra la forma de conectar con las realidades de cualquier espectador. Si no escala más es debido a su balance estructural, porque si es por ideas, es posible que ésta sea una de las mejores en Pixar.

8) Coco (2017)

En lo que concierne a Coco, muchos obviamente se referirán a los puntos de mayor emoción. Lo cual es justo, ya que estamos hablando de un film dónde es difícil evitar el llanto. Sin embargo, también podríamos decir que las posibles lagrimas provienen de una escena demasiado sentimental, casi manipuladora. No es que piense eso, pero podría entender a alguien que propusiera dicha postura. ¿Por qué hago referencia a algo así? Porque Coco no es emocionante por una simple y manipuladora escena, es una maravilla por su construcción, en dónde uno encuentra un sentimiento de alegría a través de una película enfocada en la muerte y el legado. Con una animación brillante y un control perfecto de su narración, Coco es una prueba de lo poderosa que puede resultar una simple historia en las manos de una buena narración.

7) Toy Story (1995)

Es difícil explicar que el primer clásico de Pixar es menor en comparación con otras cintas, pero cuidado, eso no habla mal de Toy Story, habla bien de Pixar en general. La primera aventura de los juguetes parlantes tiene varios logros a su nombre: es el primer largometraje de animación 3D, es la primera entrega en una de las mejores series cinematográficas y es un film con una idea perfecta. No hay mucho que pueda criticarle, por lo que solo diré que es una narración con algún desliz narrativo o estructural. Que puedo decir, es Toy Story, por lo que justificar su lugar en esta lista dependerá de lo bien que pueda argumentar la calidad de los siguientes títulos. Por lo tanto, avancemos.

6) Los Increíbles (2004)

Es fácil de olvidar por su condición animada o por estar viviendo dentro del auge de los comics en el cine, pero sea como sea, Los Increíbles debería contar como una de las mejores películas de superhéroes en la historia, siendo dueña de contenido por encima de la tradicional aventura. En lo que refiere a lo segundo, la cinta de Brad Bird se gradúa con honores entre grandiosas secuencias de acción, pero hay mucho más aquí, desarrollando la visión de un héroe retirado y los conflictos dentro de una familia con superpoderes. Sin demasiadas pretensiones y concentrada en su espectáculo, comedia e ideas, Los Increíbles le hace honor a su título.

5) Up (2009)

No hay una idea especifica en Up. En esencia, lo que ofrece esta fantástica pieza son simples rarezas. Un viudo surcando los cielos sobre una casa flotando con globos y la asistencia de un pequeño scout, ahí está la base, y lo que sigue es la suma de más rarezas que dibujan una aventura especialmente entrañable. Balanceando lo triste y lo cómico, Pixar termina fabricando uno de sus viajes más coloridos aquí, lleno de personajes especialmente memorables y extraños. Y luego, bueno, hay que mencionar su introducción, dónde unos 5 minutos mudos logran transmitir más que el 99% del cine animado. Esa secuencia ya es clásica, ahora, no es lo único memorable aquí.

4) Ratatouille (2007)

El cine de Pixar es infinitamente repetible. Es un hecho, y creo haberlo sugerido alrededor de esta lista. Sus relatos suelen contar con estructuras especialmente pulidas, llenas secuencias memorables y la cantidad justa de puntos de giro. Ahora, si debo mencionar la película más repetible de Pixar, creo que yo inmediatamente me inclinaría por Ratatouille, una mezcla ideal de entretenimiento, una idea bizarra y un surtido de mensajes cálidos. Envuelta en el ambiente de la cocina, esta aventura descubre un mundo creíble y lo combina con la excentricidad de ver como una rata aprende a ser un grandioso chef en Francia. Es la segunda aventura de Brad Bird en Pixar, y en mi opinión es la más disfrutable en sesión continua, una receta particularmente perfecta y bella.

3) Buscando a Nemo (2003)

Incluso con el trayecto recorrido a través de Toy Story, Bichos y Monsters Inc, creo que Buscando a Nemo supone un verdadero antes y después en la filmografía de Pixar. Supuso un océano animado que resulta bello al día de hoy, la interpretación de un mundo acuático ideal y el primer golpe contundente de este estudio de animación a un nivel emocional. Hay tantos personajes y fragmentos memorables en esta travesía submarina que es difícil pensar que solo es uno de los primeros trabajos de Pixar. Al igual que algunas piezas aquí han sufrido el paso del tiempo, Buscando a Nemo no se suma a ese grupo, aun sigue intacta entre sus coloridos protagonistas, los infinitos confines de sus mares y el bello golpe de su mensaje.

2) Toy Story 3 (2010)

Creo que mi visión de Toy Story como serie hizo que dejara a las entregas mencionadas más abajo. Por una parte, quería darle escenario a otros clásicos individuales y no solo aferrarme a legado, y por otro lado, sabía que esta obra maestra me esperaría en la cima.

No, no solo me estoy refiriendo a la mejor secuela de Pixar, posiblemente esté hablando de una de la mejores continuaciones de la historia. Creo que a este punto no hay nada que no se haya dicho de Toy Story 3, irrumpiendo en cines en 2010 con una respuesta unánime. Si nadie quería una Toy Story 4, era por este film, si alguien confiaba en una secuela de Pixar, era por este film; esta tercera entrega tiene tanto valor a su alrededor que solo puedo dejar una pregunta: ¿Por qué no es la mejor película en esta lista? Intentaré explicar eso a continuación, pero sea cual sea la explicación, nada es culpa de esta maravillosa pieza. Toy Story 3 es la perfecta continuación debido a que demuestra una importante maduración, una que conduce a un final agridulce y a la vez perfectamente justo. Lidiando con el cuestionamiento de su existencia, ésta es una tercera parte que va más allá y que prueba ser esencial.

1) Wall-E (2008)

Que se pare por sí sola, que explote su concepto y que aun se sienta contemporánea, solo se me ocurre una obra en Pixar: Wall-E, una película de animación casi adelantada a su tiempo, una tan madura, arriesgada, inteligente e importante que sonaba como una improbabilidad para un gran estudio. Sin embargo, 2008 nos entregó dicha improbabilidad, y lo hizo con el viaje de un robot prácticamente mudo que accidentalmente se topaba con la chance de salvar a la humanidad.

Hay tres elementos que hacen que Wall-E suene ideal en el casi perfecto trayecto de Pixar. El primero es la belleza que despliega su humilde historia de amor, el segundo es la importancia de su mensaje y el tercero es su alma completamente volcada a la animación. Con una introducción larga y sin dialogo, Wall-E demuestra el poder animado de Pixar y del cine en sí, apostando a transmitir a través de protagonistas sin expresiones complejas o diálogos. Es una película que constantemente se apoya en su poder animado, y lo mejor es que lo utiliza para enviar un mensaje demasiado contemporáneo, real y hasta difícil. He admitido que varias obras de Pixar han sufrido el paso de los años, ahora, ésta parece adelantada, ya sea en contenido, riesgo o poder comunicativo. Un poder que, incluso mudo, es capaz de encontrar el mismo nivel emotivo que ha caracterizado a Pixar una y otra vez. Es una hermosa aventura dividida entre lo clásico y lo frenético, una travesía que debería superar el paso de cualquier tiempo.

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