Crítica | Asesinato en el Expreso de Oriente (2017)

Un remake de gran elenco y mejor producción cuyas novedades están contadas

Hercule Poirot es el personaje insignia de la escritora Agatha Christie por una razón. Él es agradable y sus historias fantásticas, siguiendo una formula básica que nunca demostró estar rota. Un homicidio, un grupo de sospechosos y una solución que presentarles a todos ellos. Con esa forma de pensar, el remake, o nueva adaptación, de Asesinato en el Expreso de Oriente tacha la innovación y presenta su relato de misterio como lo conocemos. Opta solo por pulir algunos aspectos de las adaptaciones de Poirot en general, y orquesta todo el caso en escenarios de enorme producción, y con un reparto tan deslumbrante que resulta imposible no desperdiciarlo.

Con Orient Express, la cuestión de su calidad obedece al conocimiento de su historia. La misma presenta al autoproclamado “mejor detective del mundo”, Hercule Poirot (Kenneth Branagh), a medida que aborda el Expreso de Oriente en Estambul con destino a Londres, planeando un merecido descanso sobre las vías. Sin embargo, esas pequeñas vacaciones quedan pospuestas cuando uno de los pasajeros es asesinado y el tren es detenido por una pequeña avalancha de nieve. Atascados, los pasajeros se vuelven sospechosos, y Poirot se dispone a encontrar al asesino entre todos ellos. Para el que no conoce como sigue el relato, entonces esta versión pasaría a ser una recomendación bastante sólida, solamente saboteada por los propios conflictos de la intacta narrativa. Para quien conozca la identidad del culpable, Orient Express equivale a un producto más repetitivo que novedoso.

Empezando por lo que funciona en pantalla, lo primero a contemplar es el calibre de la producción. Eso se resume en dos elementos: el aspecto y el elenco. La película es visualmente asombrosa, con colores vibrantes y un escenario principal que hipnotiza. El tren del titulo es bello por dentro y por fuera, y consigue ser una locación muy bien explotada. El relato visita distintos compartimientos que lucen un ambiente de lujo, y las ocasionales salidas de los vagones ayudan a tomar el aire en este misterio de estilo anticuado. Podríamos decir que, tratándose de un solo espacio, la cinta es capaz de obtener una fotografía muy memorable, llena de colores que revitalizan la época en la que opera la novela de Agatha Christie. A ese factor también es posible mencionar la perfección de los vestuarios, cuya excelencia presenta al enorme elenco en toda su gloria. Sobre ese reparto, el mismo es un desperdicio debido a la falta de tiempo para cada actor o actriz. Aún así, hay destacados. Michelle Pfeiffer, Johnny Depp y Daisy Ridley resaltan, pero aun así es evidente esperar un poco más de un elenco que también incluye a Judi Dench, Leslie Odom Jr, Penelope Cruz y Willem Dafoe.

Por más que el reparto esté un poco desaprovechado, la mayor ventaja que tiene Asesinato en el Expreso de Oriente es efectivamente un actor. Bueno, actor y director. Kenneth Branagh, quien interpreta a Poirot y dirige la cinta, es un as bajo la manga, demostrando voluntad y energía delante y detrás de la cámara. El mejor aspecto de esta nueva visita al mundo de Agatha Christie es lo que se logra con su personaje estrella. Poirot es el hombre bajo el reflector principal, y sabiendo eso, Branagh se esfuerza por darle carisma y personalidad al protagonista. Vale agregar que esa es una tarea ardua sabiendo que Hercule Poirot nunca fue el plato fuerte de sus misterios. Ahora si lo es. El guion de Michael Green pone su atención en el personaje y lo convierte, bueno, en un personaje, no solo la llave del “¿quién lo hizo?”. El Poirot creado entre Green y Branagh tiene rasgos memorables y diferentes, como una actitud más ligera en torno a su forma de actuar, un pizca más de excentricismo (sin entrar en terrenos del Sherlock Holmes de Robert Downey Jr.), convicciones claras y un bigote extremadamente notorio.

Contar con un reparto de sospechosos que no significa demasiado es algo que acaba molestando, pero tener un detective agradable en escena balancea la situación. Casi todas las secuencias incluyen a Branagh y su bigote característico, a medida que su personaje regresa al cine de una manera memorable. Asesinato en el Expreso de Oriente es constantemente un acierto y una maldición, tomando decisiones que tienen ventajas y desventajas. Dejar de lado al grupo de sospechosos es un beneficio para caracterizar al protagonista, pero también es un caos al manipular el misterio de formas que ocasionalmente no se sienten autenticas. Especialmente cuando nos referimos a una aventura de asesinatos tan conocida como inusual en la carrera del detective Poirot. Lo inusual ofrece más desarrollo en el protagonista, pero también sabotea parte del disfrute cuando las cosas no están en orden o adquieren un aire monótono.

La personalidad que se le da a Hercule Poirot tampoco significa que Expreso de Oriente deje el homicidio de lado. De hecho, hace lo contrario al asegurarse de que el mismo se presente de la forma en que lo conocemos. Si carecen de conocimiento sobre Poirot o esta preciso misterio, entonces la versión de Kenneth Branagh los complacerá. No hay nada en ella que pueda catalogarse como mediocre, y su ritmo está bien llevado para pasarse la mayor cantidad de tiempo encima de dos vagones conjuntos; y afortunadamente, esos dos vagones también pueden deleitar con el valor y diseño de su producción. Para los adeptos de Agatha Christie, puedo decirles que aquí hay factores que tienen su peso, y éste es suficiente como para darle una mirada eventual a la cinta, aunque sea para apoyar un regreso a esta clase de misterios. Esa sola iniciativa de devolvernos parte de un cine amado y perdido hacen que Asesinato en el Expreso de Oriente sea una obra justificada, solo que algunos de sus problemas y repeticiones inclinan la balanza, bastante más de lo que personalmente me gustaría. Más cuando se trata de este preciso talento trabajando sobre esta clásica obra. Desde afuera estará en el lugar correcto, pero no cabe duda de que, en el camino, este tren sufre varios inconvenientes. Ahora, no descarrila, y pueden agradecerle a Kenneth Branagh por eso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s