Crítica | Spy: Una Espía Despistada (2015)

spy-criticaSi no es problema, déjenme exponer mis conflictos con Melissa McCarthy, la indiscutible actriz cómica del momento. Por más que Damas en Guerra le otorgara su lugar a base de un rol grosero pero cómico, su carrera tras ese éxito se limitó a repetir ese grado de grosería y olvido su carisma natural. Eso suena algo tajante de mi parte, pero con películas como Armadas y Peligrosas y Ladrona de Identidades, la actriz demostró lo poco humorística que puede llegar a ser.

Habiendo tirado la toalla frente a su comedia, lo nuevo de Paul Feig (Damas en Guerra, Armadas y Peligrosas) le regresa a McCarthy su ritmo cómico y simpatía. En efecto, Spy: Una Espía Despistada consigue que su protagonista cemente por completo su estatus como estrella, y lo hace dentro de una siempre confiable parodia de espionaje. Solo es una pena que confiable no signifique perfecta, y Spy necesita unos cuantos retoques, si bien son olvidados a partir de momentos que genuinamente funcionan.

McCarthy interpreta a Susan Cooper, una analista de la CIA, cuya labor siempre ha sido permanecer detrás de un escritorio asistiendo un superespía (Jude Law), quien se lleva todos los elogios y la fama de lo que prácticamente es un trabajo en equipo. Ahora, cuando la identidad de todos los agentes de campo es revelada, Cooper deberá entrar en acción y realizar actos de espionaje real. Sea a través de persecuciones, vigilancias o combates, Susan deberá probar que es capaz de ser una excelente espía, cumpliendo con su misión y lidiando con sus múltiples contactos dentro del campo. Contactos que le brindaran más obstáculos que ayuda en su camino…

Si bien no me golpeo fuerte a primera vista, Spy es el tipo de comedia memorable luego de ser bien digerida. Puede que no sea gracias a sus secuencias principales, pero la cinta es efectivamente cómica por momentos. Ya especificare que es lo que funciona y que no, pero lo importante es que la misma cumple con su misión, y si no nos da una sonrisa o una carcajada, al menos nos distrae o entretiene.

No es habitual que la naturaleza de una comedia no se dedique a lanzar chistes incesablemente. Pero con una duración de casi 120 minutos, Spy se permite utilizar su tiempo para barajar el humor con un poco de decente acción y entretenido ritmo. En retrospectiva, sus más llamativos remates no consiguen las más llamativas carcajadas, pero ellos tampoco hacen que uno gire sus ojos con aire de superación. Así es como el film corre tranquilamente por su excesiva cantidad de tiempo, haciendo que el espectador disfrute de esta parodia controlada, y que de verdad ría cuando la película nos golpea con lo mejor que tiene.

Melissa McCarthy ya ha trabajado con Paul Feig en el pasado. Sin embargo, es la primera vez que Feig hace de ella una persona tanto competente como carismática, y por lo tanto muy disfrutable de verla triunfar a su modo. El humor está centrado en ella, aunque son los demás personajes quienes le dan vida a la competente Susan Cooper. Con un elenco que incluye a Rose Byrne, Jude Law, Allison Janney, Peter Serafinowicz y un cómico cameo de 50 Cent, hay buenos aportes esperándonos en cada escena y efectivamente es uno de los personajes secundarios, quien se lleva las mejores risas. Y helo aquí el punto más alto del film: Jason Statham.

No es el cómico más obvio, y estoy seguro de que solo volverá a ser gracioso si interpreta a otro personaje como el que le proporciona Spy, pero Jason Statham es genuinamente humorístico. Y lo que es más sorprendente, lo es a base de repetir el mismo chiste una y otra vez. Él interpreta a Rick Ford, un espía tan bruto como incompetente, pero de incomparable fama y excelentes historias. La gracia del personaje yace con la credibilidad de esas anécdotas, que él constantemente explica para demostrar su excelencia. Esos relatos cada vez más exagerados y bizarros, nunca paran y nunca dejan de ser cómicos, y los mismos forman al personaje. Lo que hace que cada una de sus apariciones no tenga desperdicio, y que su sola presencia nos haga esbozar una sonrisa incluso antes de que pueda abrir la boca.

Por más que si funciona en el caso de Statham, algunos chistes si están extendidos hasta el cansancio. No sé si a base de la improvisación en el set o el hecho de que el guion de Feig es inconsistente por momentos, pero algo es seguro, Spy es demasiado larga para su propio bien. Hubiera sido un problema fácil de resolver con un par de recortes, ya que hay suficiente entretenimiento y un par de confiables risas como para hacer de la cinta una parodia de carácter grosero (hay bastante lenguaje soez y violencia exagerada) más recordable. Así como esta, la misma si nos distrae, y funciona gracias a un gran reparto y buenas intenciones. Lo cual si es suficiente como para recomendarla.

6/10

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