Crítica | El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos (2014)

Soy consciente del constante conflicto encima de la adaptación cinematográfica de El Hobbit. Desde el primer día, él estuvo ahí, obra del mismo estudio que produjo el film y que volvió a darle a Peter Jackson las llaves de la Tierra Media. Con eso fuera del camino, y sabiendo que cada  espectador viendo Un Viaje Inesperado estaba preparado para cinco horas más de narración, la decisión de convertir 300 páginas en tres cintas de 150 minutos nunca resultaron especialmente notorias en pantalla. Sin embargo, es en la recta final que todo se desmorona. Lo habrán notado en el lento ritmo de Un Viaje Inesperado, podrán haberlo señalado en la conclusión de La Desolación de Smaug, pero, es La Batalla de los Cinco Ejércitos la definitiva traición sobre una legión de espectadores fieles.

Con todo lo que podría decir sobre esta lucrativa forma de presentar una historia anticipada, lo cierto es que la maniobra fue perfecta. Verán, las cosas empiezan a moverse con el primer capítulo, luego se rellena con todo lo mejor el segundo, y por último, se vierte lo que resta de forma extendida sobre el final. Bastante inconsistente, ¿verdad? Sí, pero de una forma u otra, acabas de ver las tres partes de un relato estirado hasta el quiebre. Misión Cumplida.

Habiendo admirado las maniobras comerciales por parte de Warner Bros. no puedo evitar decir que ahora, éstas nos traen un film mediocre. Uno que no solo resulta innecesario y monótono, sino que ni siquiera es capaz de desatar los nudos de esta extensa trilogía. Corríjanme si es necesario, pero, ¿Cuál es la razón para convertir una pequeña novela en un enorme evento cinematográfico? Yo asumiría que desarrollar en detalle el material sería una obviedad. Aunque, aparentemente no es así, ya que aun con más de ocho horas de desarrollo, la adaptación de El Hobbit tiene bastantes cabos sueltos. Hará lo que pueda para acabar conectada con la abismalmente superior El Señor de los Anillos, pero a la hora de valorarla como algo por su cuenta, el descuido narrativo es casi insultante.

Supongo que no es necesario recordar donde nos dejó La Desolación de Smaug. Ya que, de comenzar a ver La Batalla de los Cinco Ejércitos, se verán parados exactamente en ese mismo lugar donde estuvieron hace un año. ¿Recuerdan? Ese instante en que no costaba mucho darle un final a cierta trama de la historia. Y ciertamente, no costaba absolutamente nada, resolviendo todo antes de que el título de la cinta sea revelado. De ahí en adelante, lo que nos queda es esperar lo que el subtítulo de turno promete, y que al menos cumple, la batalla de los cinco ejércitos.

Si bien hay cierto porcentaje de la duración en la que no todo se trata de acción (porcentaje al que dirigiré mi atención en breve), esta conclusión no nos trae mucho más que batallas épicas en escenarios repetitivos. Esas secuencias pierden su interés con impresionante agilidad. Hay que tener en cuenta que un grupo de los involucrados no están en peligro debido a sus apariciones en El Señor de los Anillos, otro grupo carece de interés desde el inicio de esta nueva trilogía, y el resto no son más que personajes digitales con diseños escasamente diferenciables. Uno puede notar que las tomas digitales están cuidadas, incluso nos topamos con dos o tres que nos despiertan, pero darme cuenta de que distinguir a los famosos “Cinco Ejércitos” es imposible, el final de cada combate se hace desear con fuerza.

Cuando las espadas están envainadas, las cosas rescatan el tiempo invertido en las anteriores entregas. Luego de haber pasado tantas horas junto a todos estos personajes, es obvio que algo de nuestro interés queda en ellos. Es una pena que no sea recompensado. Sin ir más lejos, la conexión entre Biblo Bolsón (Martin Freeman) y Thorin Oakenshield (Richard Armitage) comienza desde un punto apenas desarrollado en las otras cintas. La relación entre ambos es clave para el desarrollo de este final, por lo que el comportamiento de cada uno trabaja a favor de terminar la historia. Pero si soy franco, dichas actitudes se sienten falsas. Hemos pasado bastante junto a Bilbo y Thorin como para saber las actitudes de ambos personajes. Por eso, parece vago que ellos actúen sin justificación. ¿Ocho horas de duración, y hay problemas de desarrollo? Probablemente lo más inadmisible en esta trilogía.

Continuando con el simple análisis de su título, la mejor ironía de todo el asunto, es como El Hobbit deja de tratarse de ese hobbit tan protagonista. Si solo pudiera llevarme un factor logrado de esta entera trilogía, creo que me quedaría con la actuación de Martin Freeman como Bilbo Bolsón. Freeman es absolutamente carismático como el protagonista, pero su desempeño como tal ha ido desapareciendo. No es necesario darle demasiadas vueltas, los mejores momentos de La Batalla de los Cinco Ejércitos son aquellos protagonizados por Bilbo. Lamentablemente, esos son escasos, y si pensaban que por estar en la conclusión de su relato, lo veríamos un poco más, deberían pensarlo dos veces. Sé que yo tuve que hacerlo a medida que las guerras no cesaban.

Entre desarrollos mal encarados y monótonos combates. Uno define con facilidad los conflictos de El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos. Podría no sonar tan mal si no se tratara de un final exclusivamente centrado en enfrentamientos y resoluciones, pero siendo lo que es, el mismo es completamente decepcionante. Por no decir que nos enseña su verdadera cara, esa que prefiere un extra lucrativo antes que ver a su historia llegar a un punto narrativo satisfactorio.

3/10

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