CRÍTICA | RELATOS SALVAJES (2014)

relatos-salvajes (2)

Antologías. Me cuesta pensar en unas narrativas más tramposas o problemáticas que estas. Aun así, la valentía prevalece, a medida que vemos esfuerzos recientes probando suerte con ellas, sea en el cine (VHS, Una Pistola en Cada Mano) o incluso en la televisión (True Detective, American Horror Story). Tomando en cuenta este hecho, aun es complejo señalar una de ellas con perfecto orden, razón y contenido. Pero, incluso si lo nuevo de Damian Szifron (Los Simuladores) no acierta esas tres obligaciones, por momentos aun es perfecta. Sea por la constancia de su tema o por la calidad técnica, Relatos Salvajes siempre consigue estar un paso adelante del espectador. Aguardándonos con una sonrisa diabólica en su rostro. Confíen en mí cuando digo esto: todos acabaran compartiendo esa sonrisa.

Basada en los impulsos reprimidos del ser humano, Relatos Salvajes es una colección de historias centradas en la violencia, la angustia y el desahogo. Esa es su naturaleza, y gracias a ella, el colorido tipo de relatos es inventivo, al punto en que es difícil saber como se las arreglará el siguiente capítulo. Siendo parte de su malévolo encanto, no hay razón para arruinar siquiera el argumento de los cortos. Pero sus efectos, esos si buscan discusión.

La película no es de ninguna manera perversa, pero como es debido, su corazón si es negro. Szifron debe ser aplaudido entonces, gracias a la delgada línea que decide trazar entre mezclar el odio y el enojo de sus personajes, con toques de humor bastante negro. A partir de esa fórmula, cada historia tiene su extremo, sea llevando su particular comedia a rasgos caricaturescos, o dejando que el odio y el desahogo de los personajes se conecte con los pensamientos del espectador.

Desde nuestra butaca, nosotros evaluamos los daños, y poco a poco, nos convertimos en fanáticos del individuo metido en cada aprieto. Esto no es decir que las situaciones sean convenientemente similares. La base de su concepto es bien amplia, y de ella escapan todo tipo de ideas para un corto, algunos considerablemente más extensos y otros que prácticamente nos introducen al cometido. En total, los mismos son seis, y todos ellos funcionan aun cuando crean altos y bajos en la cinta. Es ahí donde entra el orden, uno de los pocos percances para el proyecto.

En primer lugar, creo que Relatos Salvajes podría trasladarse sin problemas a la televisión. Esto aseguraría una duración estándar para estas historias, que duran en su mayoría unos 25 minutos cada una. Sin embargo, uno de sus relatos consigue que el paquete quede desentonado con su objetivo, al cargar con una duración demasiado corta y ninguna razón para comportarse de esta manera. Dado que cualquiera notaria el desentono del que hablo, por tan entretenido que sea ese corto, la antología seria casi perfecta sin él. ¿Cuatro historias barajadas y una introducción al concepto? Sería el balance perfecto.relatos-salvajes (3)

Si bien el conflicto al que me refiero existe, el mismo es pasajero a medida que nos adentramos en las mejores tramas de la cinta. A partir de ahí, la colección no solo entretiene y saca nuestro propio lado salvaje. Ella enseña una calidad narrativa incomparable, topándonos con comedias, entretenimientos, rarezas, y hasta dramas.

En torno al drama y la forma en que aborda su inconfundible, pero atrayente, incitación a la violencia, la película acierta como comedia negra más que otra cosa. Aun así, eso no detiene a su mejor corto de ser algo más. Me refiero a “La Propuesta”, el penúltimo peldaño en la cinta. Por supuesto, no hay derecho a revelar los detalles del mismo, pero que no quepa duda, su narración es absolutamente perfecta, sin cuadros de sobra y con el tono ideal. El relato no solo se hace con la secuencia más dramática en los 120 minutos, sino que a su vez es una clase de humor siniestro en estado puro. Me cuesta pensar en algo más oscuro o gracioso este año, pero, mereciendo que sea evaluado por sí mismo, el corto al que me refiero hace que el valor de la entrada resulte barato.

Con su alto más que resaltado, el mismo hace que encontremos bajos donde no los hay. Aunque estos defectos no son rivales para las sorpresas que Relatos Salvajes aun nos esconde. Por ejemplo, más allá de su obvia naturaleza, hay demasiadas ironías en el concepto presentado por Szifron. Sin ir más lejos, es fascinante la facilidad del guionista y director para permitir que una gran parte de sus historias acaben con un final feliz. Esto podría resultar problemático, dando a entender que la violencia es la respuesta, sin embargo, cada final tiene su detalle para evitar la crítica más sencilla. De esta manera, nos demuestra que no debe incitarnos a la violencia, sino que la misma siempre ha estado ahí. Las situaciones en la cinta solo nos lo recuerdan, dejando que tomemos un lado y sucumbamos a sus encantos agresivos.

Sumemos las excelentes actuaciones por parte de Ricardo Darán, Leonardo Sbaraglia, Óscar Martínez y Érica Rivas, y el único problema que Relatos Salvajes parece afrontar proviene de su naturaleza. Pero una antología suele ser problemática, por lo que la cinta realiza todo lo posible para evitar sus desventajas y cumplir con su fantástico cometido. Se trata de perder el control, por lo que resultar desordenada no es ningún pecado. Al final del día, sigue siendo descarada, oscura, cómica, delirante y violenta. Dueña de lo peor en la gente. Si soy franco, me da vergüenza admitirlo, pero sentir ese odio y esa violencia, se siente bien. Es casi terapéutico, y si soy todavía más sincero, me encantaría experimentar otra sesión de esta terapia.

8

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s