CRÍTICA | EFECTOS COLATERALES (2013)

Rooney Mara en “Side Effects”

Steven Soderbergh ha declarado en varias ocasiones que “Side Effects” seria su última película para cine (Tiene pensado trabajar en miniseries y películas para televisión desde ahora). Por más que yo no crea en esa declaración, él podría sentirse tranquilo si las cosas se quedaran así, dado que su legado como cineasta está más que a salvo después de presentar un thriller tan inteligente y maduro como este.

Es difícil hablar sobre “Efectos Colaterales” sin revelar sus múltiples facetas y giros, por lo que cuidadosamente hare lo posible para no arruinar una experiencia que se disfruta más sin detalles. A primera vista, la cinta es un thriller sobre medicamentos, pero lo interesante llega una vez que tocamos su núcleo, el cual guarda tantas curvas, que se vuelven imposibles de predecir una vez que comienzan. Ese es uno de sus encantos, no sabes hacia dónde ira, y si bien Soderbergh y el guionista, Scott Z. Burns (Contagio), no son Hitchcock, ambos dan los matices que el maestro del suspenso ha sabido establecer durante toda su filmografía.
He mencionado la versatilidad de Soderbergh en diversas ocasiones, y aquí hay otra prueba de ésta. Por más que se ve y se siente como todas sus obras más recientes (Es difícil no reconocer esos colores secos que él mismo proyecta como director de fotografía), la cinta lo lleva un paso más adelante al unir unos cuentos géneros, uno detrás del otro, apuntando su atención en partes iguales. Introduciéndose como drama, la película comienza por centrarse en Emliy Taylor (Rooney Mara) y su esposo, Martin (Channing Tatum), quien se reúne con su esposa tras pasar media década en prisión. Si bien su reencuentro es emotivo, el tiempo que Emily ha pasado distanciada de su marido la ha afectado y sus ánimos acaban llevandola frente a al Dr. Jonathan Banks (Jude Law). Durante algunos tratamientos, Banks se siente impulsado a recetarle una píldora bastante novedosa para la depresión, y a medida que esas píldoras bajan por su garganta, la cinta gira bruscamente para realmente comenzar.
Siendo un gran fanático de “La Chica del Dragón Tatuado”, me cuesta admitir que Rooney Mara hizo un mejor trabajo acá que con su versión de Lisbeth Salander, y por más que no lo diga, está a la par. Este es su segundo papel protagónico, y merece un poco más que un aplauso por interpretar a un personaje que cambia junto a la cinta, o bueno, quizá todavía más. Durante la segunda mitad, Jude Law toma las riendas y por fin lo vemos en otro papel que le saque provecho tal como ocurrió en la otra colaboración Soderbergh/Burns, “Contagio”. Ya que el director cumple un ciclo, me siento obligado a acreditar unos cuantos elogios más dado que lo he seguido durante años y no he tenido muchas decepciones. Soderbergh sabe sacarle una actuación decente al peor de los actores, incluso pude lograr que una persona sin ninguna experiencia protagonice una película (Gina Carano en“Haywire”), pero cuando se cruza con gente de verdad talentosa como Law o Mara, la pantalla de verdad brilla. Por alguna razón ha tenido a tantos talentos a su disposición, él fue quien convirtió a Channing Tatum en un actor de verdad respetable, que uno quiere ver más en dramas o thrillers y no películas de acción.
En parte, también gracias a Soderbergh , Scott Z. Burns es otro hombre a seguir. Siendo esta su tercera colaboración con el director, tras “Contagio” y “El Desinformarte”, se puede decir que Burns ha proporcionado impresionante material para Soderbergh, y sus trabajos han ido evolucionando. “El Desinformarte” es claramente diferente, pero tanto “Contagio” como “Side Effects” son thrillers diferentes, que se distinguen por transformarse (“El Desinformarte” también se distinguía por cambiar bastante). Ambos guiones ponen énfasis en personajes atrapantes, y la intención de crear un thriller a partir de situaciones no tan vistas, pero su mayor destreza son sus específicos diálogos. Hablando de medicamentos, psicología y síntomas, Burns es un as, sus diálogos son agiles y atrapantes, así que la suma de giros a su estilo de trabajo lo llevan a otro nivel. Es uno más complejo, no cabe duda, al tener que sorprender y hacer de sus vueltas de tuerca algo creíbles, pero en el final, sale victorioso.
Sería una pena ver a Soderbergh despedirse de la pantalla grande después de los múltiples favores que le ha hecho al cine, pero se nota que, de despedirse, lo haría con algo para recordar. No, “Efectos Colaterales” no es su obra maestra, pero es otro perfecto ejemplo para dar cuando se recuerde a este versátil y muy talentoso director.
9
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Un comentario en “CRÍTICA | EFECTOS COLATERALES (2013)

  1. ¡Muy buena nota! No sabía algunos detalles que comentas. La peli arrancó lenta pero luego de la primera media hora se pone tensa e interesante.

    Creo que Soderbergh, con su última producción, logró un buen relato de suspenso con una trama atrapante.

    Te invito a mi propia crítica de “Efectos colaterales” en mi página:

    http://on.fb.me/10AkNH8

    También aprovecho a invitarte a que me sigas en mi página para más novedades de cine, entre otras cosas

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    ¡Saludos!

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